¿Qué es la mantención preventiva?
La mantención preventiva consiste en revisar y dar servicio a las instalaciones de un edificio de forma periódica, antes de que aparezcan fallas visibles. A diferencia de la mantención correctiva (que actúa una vez ocurrido el problema), su objetivo es anticiparse y reducir el riesgo de daños mayores.
Áreas clave a considerar
Entre los sistemas que más se benefician de un plan de mantención preventiva están los ascensores, las redes eléctricas, los sistemas contra incendio, la impermeabilización de techos y terrazas, y las áreas comunes en general (piscinas, quinchos, estacionamientos).
Beneficios de un plan de mantención
Un plan bien ejecutado ayuda a evitar reparaciones costosas de urgencia, prolonga la vida útil de las instalaciones, mejora la seguridad de los residentes y puede traducirse en menores gastos comunes en el mediano plazo.
Cómo empezar
Lo primero es hacer un catastro de todas las instalaciones y equipos del edificio, definir una frecuencia de revisión para cada uno (según recomendación del fabricante o de un técnico especializado) y dejar registro escrito de cada mantención realizada.
Esta guía tiene un carácter informativo general. Cada edificio tiene particularidades propias, por lo que recomendamos evaluar un plan de mantención con un especialista.